Día Mundial de la Prevención de Incendios Forestales

Efeméride 18 de agosto de 2022 Por La Lupa Medios
El 18 de agosto se celebra el Día Mundial de la Prevención de Incendios Forestales, para concienciar a la población de la necesidad de cuidar y preservar nuestros bosques, extremar las precauciones y hacer todo lo posible por evitar los incendios.
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El origen de esta celebración no queda claro, y no hemos encontrado un organismo como tal que lo avale. No obstante, consideramos que la causa es noble y queremos aportar nuestro granito de arena para difundir este evento.

En diversas regiones del país en forma periódica, se producen incendios de pastizales y bosques.

 Al suelo le lleva muchos años construir la materia orgánica. Los suelos obtienen la  materia orgánica a partir de  residuos  de cultivos, hojarasca del bosque y  de los pastizales, después de un proceso de reciclaje natural continuo. A la naturaleza le lleva años construir esa materia orgánica que le da vida al suelo. Es fuente de fertilidad pues contiene los nutrientes para los cultivos y además aporta la energía para la mayoría de los procesos biológicos que ocurren en su interior.

Cuando la vegetación sufre estas  quemas violentas, donde miles de hectáreas son arrasadas por el fuego, se interrumpe este proceso de incorporación y reciclaje de la materia orgánica y además se destruye  parte de la  materia orgánica del suelo, en función de las altas temperaturas alcanzadas,  hecho que depende del tiempo de duración del incendio y las características de la vegetación  quemada. 

Cuando se queman bosques de especies de madera dura (quebracho, algarrobo, caldén, espinillos) se alcanzan temperaturas en la superficie del suelo que superan los 500 grados centígrados, lo cual calcina  la materia orgánica, deteriora la estructura, y hasta puede alterar la fracción mineralógica del suelo. Pero también  hay otros efectos  tan importantes como el mencionado.   El fuego altera el hábitat  natural de la fauna  que en parte es  eliminada   y   en   parte   debe   migrar  del  lugar.  Esto   es  fundamental  para  el funcionamiento de los  ecosistemas donde la fauna cumple un rol fundamental.   Del mismo modo cuando se destruyen  áreas de cultivos, bosques y pastizales, se deterioran los servicios ambientales  que estos ecosistemas prestan, tales como  el reciclaje de nutrientes del suelo, retención y almacenamiento del agua, captura de carbono y el control de la erosión, entre otros. El fuego también destruye el banco de semillas depositado en los centímetros superficiales del suelo, de importancia fundamental para reconstituir el bosque o el pastizal destruido.

Más del 95% de los focos de incendios tienen origen en acciones del hombre, la mayor parte de las cuales están relacionadas con la quema de pastizales para favorecer el rebrote y crecimiento de las pasturas y así disponer de forraje tierno para la hacienda en primavera. 

 Debe considerarse que una vez que se infringe un daño tan intenso como es un incendio regional, la recuperación  lleva  un largo tiempo muy especialmente cuando se trata de bosques de maderas duras que  la naturaleza construye durante decenas o  cientos de años. . Cuando se introducen disturbios en un ecosistema se infringen daños que la resiliencia del mismo suele reparar en la medida que no se alcance el estado de vulnerabilidad crítica.

Se deben arbitrar las medidas que impidan alcanzar dicho estado.  Las soluciones de fondo  consisten en evitar o al menos minimizar estas catástrofes trabajando intensamente en la prevención.

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