El descubrimiento ocurrió durante una excavación, y los restos pertenecerían a víctimas de la epidemia de cólera que afectó al país en 1880. Sucedió cerca de un ex centro clandestino de detención.
Interceptaron dos rodados que transportaban 586 “ladrillos” con cannabis sativa, dos ciudadanos mayores de edad quedaron detenidos y un joven fue trasladado hasta una institución para menores. El Magistrado interviniente dispuso que se registren domicilios ubicados en Córdoba Capital y en la ciudad de Santa Fe.