Endeudamiento en Argentina: los jóvenes registran más atrasos con fintech que con bancos

Un informe del Instituto Argentina Grande reveló que el 19,4% de los deudores jóvenes tiene al menos una obligación impaga con plataformas financieras digitales, frente al 7,9% que registra mora con entidades bancarias. En total, más de 5,7 millones de personas tienen deudas atrasadas en el sistema financiero.
Actualidad31/10/2026La Lupa MediosLa Lupa Medios

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El endeudamiento de los argentinos muestra un escenario de creciente preocupación, especialmente entre los sectores más jóvenes. Un relevamiento del Instituto Argentina Grande (IAG) identificó una diferencia significativa entre los atrasos registrados con empresas fintech y los correspondientes a bancos tradicionales.

De acuerdo con el informe, el 19,4% de los deudores menores de 30 años tiene al menos una línea de crédito en mora con una fintech. En el caso de las entidades bancarias, ese indicador alcanza el 7,9%. La brecha convierte a este segmento en el único grupo etario donde las plataformas financieras digitales superan a los bancos en la proporción de clientes con obligaciones impagas.

La dimensión del problema también se refleja en las cifras generales: el sistema financiero acumula 5.715.202 personas con deudas morosas, una cantidad equivalente al 12% de la población argentina.

Otro dato que aparece en el relevamiento es la cantidad de compromisos que pasaron a manos de empresas de recupero de deuda. En total, 882.173 personas tienen obligaciones transferidas a agencias de cobranza, lo que evidencia otra instancia del circuito de morosidad.

Los ingresos, en el centro del problema

Para Mariano Almeyda, director del Centro de Estudios para la Ciudad, la dificultad no se resuelve únicamente mediante acuerdos para refinanciar los compromisos pendientes.

El especialista sostuvo que el principal obstáculo está relacionado con los ingresos de las personas. En ese sentido, explicó que renegociar una deuda puede modificar las condiciones de pago, pero no garantiza que el deudor pueda cumplir si no cuenta con recursos suficientes para afrontar las cuotas.

El escenario vuelve a poner en discusión el acceso al crédito digital, las condiciones en las que se ofrecen los préstamos y la capacidad real de pago de quienes recurren a estas herramientas financieras.

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