El consumo de carne vacuna cayó y se ubica en niveles históricamente bajos

El consumo por habitante bajó 9,5% interanual en agosto y el promedio anual quedó en 46 kilos por persona. En paralelo, los precios de los principales cortes registraron aumentos superiores al 50%.
Actualidad17/09/2026La Lupa MediosLa Lupa Medios

consumo de carne

El consumo de carne vacuna en Argentina continúa en descenso y alcanzó uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas. Según los datos difundidos por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), en agosto el consumo por habitante registró una caída del 9,5% interanual.

El promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 46 kilos de carne vacuna por persona al año, lo que representa una reducción de 4,9 kilos respecto del mismo período del año anterior.

La caída también se refleja en el volumen destinado al mercado interno. Durante los primeros ocho meses de 2026 se absorbieron aproximadamente 1,377 millones de toneladas de res con hueso, un 11,3% menos que en el mismo período de 2025.

Uno de los principales factores que condicionan el consumo es la evolución de los precios. De acuerdo con el informe, el rubro carnes y derivados acumuló en agosto una suba interanual del 42,3%, por encima de la inflación general registrada en el mismo período.

Algunos de los cortes más consumidos tuvieron incrementos todavía mayores. La carne picada común aumentó 52,7% interanual, el asado 52,1%, el cuadril 51,9% y la nalga 50%. Las hamburguesas congeladas, en tanto, registraron una suba del 56,6%.

Este escenario se da en paralelo con una menor faena. En agosto se procesaron alrededor de 1,011 millones de cabezas, un 12,9% menos que en agosto de 2025. La producción total de carne vacuna también mostró una disminución durante los primeros ocho meses del año.

Mientras el consumo interno se contrajo, las exportaciones mostraron un comportamiento diferente. Entre enero y agosto se enviaron al exterior 567.400 toneladas de res con hueso, un 6,5% más que en el mismo período del año anterior.

De esta manera, el mercado de la carne vacuna atraviesa un escenario marcado por una combinación de menor consumo interno, aumento de precios, caída de la faena y crecimiento de las exportaciones, en un contexto que impacta directamente en el acceso de los consumidores al producto tradicional de la mesa argentina.

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